martes, 25 de abril de 2017

Entre Ríos: analizan crear un sistema de protección integral de personas con autismo

Se realizó una reunión de diferentes sectores. En 15 días continuarán las deliberaciones.

Resultado de imagen para autismoLegisladores, funcionarios del Ministerio de Salud, del Consejo General de Educación, asociaciones de profesionales, y miembros de organizaciones de la sociedad civil de Entre Ríos y Santa Fe mantuvieron un encuentro para avanzar en una propuesta que contemple las múltiples dimensiones y dificultades por las que atraviesan los familiares y las personas que padecen Autismo, Trastornos Generalizados de Desarrollo (TGD) y/o Trastornos de Espectro Autista (TEA). En 15 días continuarán las deliberaciones.

Durante la jornada llevada a cabo este el pasado miércoles en el Instituto Provincial de Discapacidad (Iprodi) los participantes acordaron en la necesidad de mejorar la capacitación de profesionales de la salud y de la educación, lo que permitiría acceder a diagnósticos tempranos y mejorar el tratamiento. Otro punto en el que hubo acuerdo es en la necesidad de realizar un relevamiento que permita tomar una dimensión objetiva de cuántas personas tienen estos padecimientos en la provincia.

También se debatió en torno a la legislación vigente en el tema, y los diputados y senadores se comprometieron a llevar el debate a cada una de las cámaras, y a compartir los avances en la próxima reunión programada para dentro de 15 días.

Mariel Ávila, esposa del gobernador Gustavo Bordet participó de la reunión, en la que también estuvieron presentes la titular del Iprodi, Cristina Ponce; el director de Salud Mental y Adicciones, Carlos Berbara; los senadores Ángel Giano, MarioTorres y Nancy Miranda; la diputada provincial Rosario Romero; representantes de la Universidad Autónoma de Entre Ríos; el defensor del Pueblo, Luis Garay; integrantes de la Asesoría Legal del Instituto de Obra Social de la Provincia de Entre Ríos (IOSPER); representantes de los colegios de psicólogos, terapistas ocupacionales y acompañantes terapéuticos; la Asociación de Padres y Familiares de Personas con TGD/TEA, Hablemos de Autismo de Concepción del Uruguay, Paraná y Santa Fe; la Asociación Nogoyaense de Autismo; autoridades del Consejo Provincial de Discapacidad, y del Observatorio Provincial de los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Detalles del encuentro

El Ministerio de Salud, a través de la Dirección de Salud Mental, participó de la reunión organizada desde el Iprodi a fin de debatir la legislacin vigente y avanzar en la discusión del proyecto de ley que crea en Entre Ríos el “Sistema de Protección Integral de Personas que padecen Autismo, Trastornos Generalizados de Desarrollo (TGD) y/o Trastornos de Espectro Autista (TEA)”. No obstante, a lo largo del encuentro surgieron distintas perspectivas, algunas de las cuales direccionaban la atención a la necesidad del cumplimiento de la legislación existente (Ley Nº22. 431 Sistema de protección integral de los discapacitados), con los ajustes necesarios que requiere la particularidad de estos casos. Es decir, establecer regulaciones y optimizar estrategias de atención y abordaje de esta problemática de manera intersectorial, intentando evitar la judicialización de los casos.

La reunión permitió que padres, madres y hermanos de personas con autismo —TGD y/o TEA—, pudieran relatar ante los legisladores y funcionarios, las distintas dificultades y trabas con la que se encuentran a la hora de acceder a una atención de salud adecuada, al momento de vincularse con el sistema educativo o con la obra social del Estado.

Respecto de la jornada de trabajo, la titular del Iprodi, Cristina Ponce, destacó “la amplitud” de la participación. “Tenemos que trabajar en varios planos —agregó—. Uno es el de la sociabilización y concientización de lo que estamos hablando. Para esto no se necesita nada más que voluntad y un mínimo de conocimiento. Otro plano es el de la norma, a la cual tenemos que tratar de hacerla flexible. A esto lo planteo para que la mirada que tengamos cuando nos pongamos a redactar esta norma, sea lo suficientemente amplia y flexible que le permita ser más inclusiva y humana”.

Al respecto el director de Salud Mental y Adicciones, Carlos Berbara, apuntó: “El encuentro permitió trabajar en torno a propuestas de marcos regulatorios acerca de la prácticas asistenciales para abordar el autismo, TGD y TEA. Pudimos ampliar, a partir de las distintas miradas y de las experiencias singulares de los familiares, nuestro panorama de acciones”. Y puntualizó: “Justamente, a partir de esta reunión vamos a trabajar con médicos pediatras y familiares de chicos que tienen estos trastornos, a fin de pensar en conjunto espacios de formación para profesionales de la salud”.

A modo de síntesis del encuentro, la diputada provincial Rosario Romero expresó que “se acordó dar continuidad al trabajo iniciado en esta reunión en dos direcciones. Por un lado medidas estatales: la construcción de redes que permitan avanzar en una mejor formación profesional, y generar campañas de concientización. Por el otro, el plano legislativo, en la cual los legisladores nos comprometemos a traer una propuesta, a partir de un análisis comparativo de las reglamentaciones existentes: La Ley Nacional, la Ley Provincial que tiene media sanción, y lo específico de los casos que estuvimos analizado”.

La normativa que se encuentra en Diputados

La iniciativa, que se discutirá en la Legislatura entrerriana tras nutrirse de aportes por parte de profesionales y organizaciones abocadas a la temática, apunta a promover la “paulatina organización de un conjunto de estímulos tendiente a contrarrestar los efectos” del Autismo, TGD Y TEA. En esa línea, el Estado provincial se compromete a brindar prestaciones médico-sanitarias (programas, coberturas y asistencia), educativas, deportivas, recreativas y de ayuda social, entre otras. Cabe señalar que la autoridad de aplicación de la ley será el Ministerio de Salud de Entre Ríos.

Por otra parte, durante el encuentro se puso en debate la adhesión de la provincia de Entre Ríos a la Ley Nacional Nº 27.043, sancionada en noviembre de 2014, por la cual “se regula lo ateniente al abordaje integral e interdisciplinario de las personas que presentan Trastornos del Espectro Autista”.

Fuente: Diario Uno (Entre Ríos)

lunes, 24 de abril de 2017

Prepagas quieren sumar un plus por alta complejidad a la próxima suba de cuotas

Presentarán la idea al Gobierno esta semana con la excusa de que las nuevas prestaciones que están obligadas a cubrir desfinancian el sistema. Además, piden aumentar 20%.

Las firmas de medicina privada preparan un nuevo plan que presentarán al Gobierno en la reunión que mantendrán esta semana para buscar la aprobación del próximo aumento en las cuotas. Pedirán que además de un porcentaje de incremento que esté en línea con las paritarias del sector, se adicione una suma fija para cubrir las prestaciones de alta complejidad que se fueron sumando a los planes obligatoriamente y que, según las firmas, desequilibran las estructuras de costos y son responsables de un desfinanciamiento del sistema.

El sector está dispuesto a atacar varios frentes, algunos que están abiertos hace tiempo y tienen el apoyo del gobierno pero no terminan de resolverse.

Por un lado, consideran que ya se demoraron las reuniones con la Superintendencia de Servicios de Salud y la Secretaría de Comercio en las que periódicamente las firmas del sector presentan sus estructuras de costos y piden que se les apruebe un aumento en las cuotas que compense el impacto de la subas en sus gastos, principalmente por la variación de los salarios y la inflación.

Las paritarias del sector ya se abrieron y su resultado será aplicado en junio en los hospitales de comunidad y en julio en el resto del sistema. Como las prepagas intentan que el impacto por el alza de los salarios se compense con el incremento de las cuotas, los tiempos acucian. Cada empresa debe informar a sus afiliados los ajustes que tendrán los valores del servicio con un mes de anticipación. Para aplicarlos en junio, la aprobación debería estar cerrada esta semana.

El porcentaje del aumento es el otro punto que preocupa. "Se estima que las paritarias en el sector cerrarán en línea con lo que se viene negociando en otros gremios, en torno al 20%", dijo Néstor Gallardo, presidente de la Asociación de Entidades de Medicina Prepaga (Ademp). Esa será la base sobre la que se pedirán los ajustes para lo que resta del año, que se aplicarán de forma escalonada igual al incremento de salarios.

Gallardo agregó que aunque tiene gran peso, el costo salarial no es el único que sufre aumentos fuertes. Dijo que durante el primer trimestre hubo alzas muy importantes de proveedores de insumos básicos, como oxígeno o vestimenta, que en algunos casos llegaron al 30%. Todas estos incrementos están reflejados en las estructuras de costo que presentan las empresas ante el gobierno mientras que otros aumentos se incluyen en un trabajo técnico en el que las firmas muestran el impacto que tiene un tema álgido: la incorporación de nuevas prestaciones que deben cubrir las firmas de medicina privada y que no solo son de alto costo si no que además no se pueden prever.

Claudio Belocopitt, presidente de Swiss Medical, explicó que la ley que da marco al sector hace seis años, preveía que se debía "valorizar" las prestaciones nuevas que se incorporaban obligatoriamente a las coberturas, para que las empresas pudieran tener previsibilidad en sus cuentas. Pero nunca se cumplió y ahora "es parte de la desfinanciación que vive el sistema". Tratamientos de fertilización o la cobertura por ciertas discapacidades son algunas de ellas. Belocopitt confirmó que se discutirá es la mejor forma de "otorgarles un valor y poner un importe en el monto de la cuota".

Hugo Magonza, presidente de la Asociación Civil de Actividades Médicas Integradas (Acami), dijo que para que la propuesta tenga éxito se trabaja en un planteo consensuado, que demuestra el enorme desvío de gastos médicos que hay en el sistema derivados de la incorporación de esas nuevas prestaciones. De allí saldría el monto que se adicionaría a las cuotas.

Para Gallardo, una modificación en cuanto a esos tratamientos de alto costo es prioritario.

Fuente: El Cronista

jueves, 20 de abril de 2017

El 40% de los chicos hasta 3 años come de modo poco saludable

Los productos ricos en azúcares, harinas y grasas encabezan la dieta; preocupa que los malos hábitos alimentarios empiezan antes de los seis meses de vida.

Si se cumple la descripción del patrón alimentario infantil de un nuevo relevamiento, la tendencia es preocupante: cuatro de cada 10 chicos de hasta 3 años están comiendo de manera no tan saludable como deberían para la edad. Y ese proceso de deterioro de la calidad nutricional y la formación de hábitos a futuro ya está comenzando desde antes de los seis meses de vida, cuando la lactancia materna debería ser exclusiva. 

Los primeros contactos con el sabor y la textura de los alimentos "seguros y nutricionalmente adecuados", como los define la Organización Mundial de la Salud (OMS), están recomendados recién a partir de los seis meses de edad junto a la lactancia a demanda.

Claro que en aquella categoría no entrarían precisamente las galletitas y las facturas, la pizza, los sándwiches, las empanadas, las bebidas azucaradas y las golosinas comunes en una de cada tres comidas de algo menos de la mitad de la población de hasta 3 años, según los resultados del relevamiento que presenta hoy el Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (Cesni).

Los resultados indican que entre los seis meses y el año de vida, uno de cada cuatro bebes ingiere ese tipo de productos ricos en calorías, azúcar y grasas saturadas. Lejos están de un menú más enriquecido en nutrientes esenciales, como la lactancia a demanda combinada con las papillas con verduras, carne y frutas que de a poco se aconsejan introducir.

En el primer año de vida, un 42% de los chicos recibe alimentos poco nutritivos y entre los 2 y 3 años, lo hace el 45 por ciento.

Las comidas en esos grupos incluyen un 35% de panificados y galletitas ricos en azúcares y grasas saturadas, un 18% de jugos y gaseosas, y un 10% de sándwiches, pizza y empanadas, según el relevamiento. El 37% de los alimentos restantes incluía opciones que también eran de baja calidad nutricional.

"Es un estudio inédito en la población menor de 3 años, porque buscamos indagar cuándo los chicos empiezan a incorporar los alimentos y cómo lo hacen", explicó Esteban Carmuega, director del Cesni. Y agregó: "Cuando los chicos comienzan a incorporarse al entorno familiar, vemos que empiezan a ser invadidos por esos productos, lo que pone en riesgo la formación de sus hábitos alimentarios. Esto nos permite saber que cuando son más grandes, y pueden elegir o comprar lo que quieren comer, no se trata sólo de la influencia de la publicidad, el entorno o los quioscos, sino de hábitos ya adquiridos muy precozmente. Es una exposición a la que no estábamos acostumbrados".

Siete días

En el llamado "Estudio de alimentación en la infancia temprana" participaron 498 chicos de entre seis meses y 3 años de hogares de la ciudad de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires, Córdoba, Rosario y Mendoza. El relevamiento, que consistió en un registro de la alimentación diaria de los participantes durante siete días, lo hizo TNS Gallup. Cesni diseñó el estudio y analizó los datos. La empresa Nutricia-Bagó, que comercializa productos para lactantes, financió el estudio.

"Se recomienda que en los primeros seis meses de vida los chicos sólo reciban la leche materna. Sin embargo, en nuestro país existe una tendencia a la incorporación precoz de alimentos sólidos y bebidas", indicó María Elisa Zapata, licenciada en Nutrición del Cesni y coautora del estudio. "Lo que marcan los datos de este análisis es que la calidad nutricional de la dieta infantil va disminuyendo progresivamente. La tendencia es descendente a medida que los chicos crecen, socializan y comienzan a alimentarse con (y como) el resto de su familia."

La OMS define el paso de la lactancia materna exclusiva al consumo de las comidas de la familia como un período delicado en el que "muchos chicos pequeños comienzan a padecer problemas de nutrición, lo que contribuye sobremanera a la elevada prevalencia de la malnutrición entre los menores de 5 años en el mundo". Considera, entonces, fundamental que "reciban alimentos complementarios apropiados, suficientes y seguros para que el paso de la lactancia a la alimentación familiar se produzca sin problemas".

En el relevamiento del Cesni, uno de cada cuatro bebes recibía sólidos, infusiones o bebidas azucaradas antes de los tres meses, cuando ni siquiera deberían ser una opción. "Sabíamos por la última encuesta nacional de nutrición que las dos terceras partes de las familias introducen los alimentos sólidos antes de los seis meses de edad, pero desconocíamos que se trataba de productos inadecuados, como las bebidas y otros alimentos de tan baja calidad nutricional", comentó Carmuega.

Para el pediatra, esta inclusión acelerada de los bebes en los hábitos del entorno familiar "los pone en riesgo de consumir en exceso azúcares, sodio y grasas que, además de disminuir la calidad de la dieta, pueden afectar la conformación de los circuitos de saciedad, recompensa y señales fisiológicas complejas que se instalan en los primeros 1000 días críticos". Eso también interferirá en las preferencias futuras.

Para Zapata, "con todo lo positivo que esa etapa ofrece en términos de socialización, en este estudio se evidencia una inclusión precoz de alimentos poco saludables, promoviendo hábitos propios de otras edades". Y agregó: "Nos debe ocupar como sociedad, como padres, que la nutrición en la primera etapa de la vida es clave para forjar buenos hábitos que favorecerán el estado de salud".

Recomendaciones médicas


Fuente: La Nación

miércoles, 19 de abril de 2017

Retiran del mercado un lote de Novalgina jarabe

La Anmat difundió un comunicado informando el retiro de un lote del medicamento por no poseer el adecuado recuento de microorganismo establecido para el producto.

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) informó mediante un comunicado que la firma Sanofi Aventis Argentina S.A. ha iniciado el retiro del mercado del siguiente producto: Novalgina / Dipirona 50 mg/ml - Jarabe x 200 ml - Certificado N°18262 – Lote 1B649M con vencimiento 12/2018.

Se trata de un producto que es analgésico y antipirético.

La medida fue adoptada luego de detectarse que el lote mencionado no cumple con el recuento de microorganismos establecido para el producto.

Esta Administración Nacional se encuentra realizando el seguimiento del retiro del mercado y recomienda a la población que se abstenga de consumir las unidades correspondientes al lote detallado.

Fuente: Télam 

martes, 18 de abril de 2017

¿Un sistema riesgoso para profesionales y pacientes?

Jóvenes que hacen la especialización están obligados a soportar turnos de más de 30 horas de trabajo; un sistema riesgoso para los profesionales y los pacientes.

Resultado de imagen para burnout medicosDemasiadas horas encima. La vista, borrosa. El pulso, diferente. Y el criterio, ausente. María Victoria Moral acumulaba al menos 20 horas de trabajo entre su horario habitual y la guardia como residente de obstetricia en el hospital Bocalandro, en Loma Hermosa. En ese turno interminable, se pinchó un dedo con una aguja mientras suturaba a una paciente. Pensó lo peor. Mientras esperaba a la ART para hacerse estudios, que al final dieron negativo, tuvo que seguir sus tareas como si no hubiera pasado nada. Y por unas trece horas más. 

A Luisina no le quedaba más fuerza en los brazos. Estuvo casi dos horas suministrándole oxígeno a un bebe que había llegado en paro respiratorio al hospital de Niños Orlando Alassia, de San Justo. Cuando al fin pudo trasladar al paciente a terapia intensiva, sintió ganas de ceder. Desplomarse. Descargar tensión, pasar de página. Pero todavía le quedaban 12 horas de trabajo en la guardia de pediatría.

Sin contar el sistema privado, en la Argentina hay 2924 residentes de distintas disciplinas que ocupan plazas nacionales y provinciales, y ganan un promedio de $ 16.000 mensuales. Cuando se termina la carrera de Medicina (en la UBA son ocho años, entre el CBC, los seis de carrera y otro de internado no rotatorio), muchos profesionales deciden continuar con el desafío de la residencia. Se trata de una especialización no inferior a cuatro años en la que los médicos recibidos ejercen directamente sobre una rama: cardiología, cirugía, traumatología, clínica... 

Así, durante cuatro años, necesitan mentalizarse y hacerse fuertes para resistir, en muchos casos, una verdadera pesadilla. Salvo excepciones, la gran mayoría de los residentes debe luchar contra jornadas intolerables de hasta 36 horas seguidas, sin descanso, con la obligación en muchas ocasiones de tapar demasiados agujeros y asumir la tarea no sólo de médicos, sino también de enfermeros o camilleros, e incluso afrontar la responsabilidad de ser la única referencia en el lugar ante casos sensibles que merecen una atención de un médico con mayor experiencia.

Así, la situación expone al sistema en dos aspectos: por un lado, el estrés, la degradación y el daño que significa para los profesionales. Por el otro, el riesgo para los pacientes de ser atendidos por médicos que simplemente no dan abasto.

En tres de los hospitales más grandes de Mendoza (Central, Laggomagiore y Alfredo Ítalo Perrupato), la pesadilla superó todos los límites. Pasó más de un año, pero alguno de los residentes conserva marcas de los castigos físicos. Pero mucho peores son los recuerdos: no se les pasó el miedo. Siete residentes de primer año, en su mayoría de cirugía, dijeron finalmente basta tras una serie de maltratos que iban desde baldazos de agua hasta golpes en los riñones: renunciaron en no más de tres meses y presentaron una denuncia al Ministerio de Salud de la provincia.

Pese a que la resolución 1993 del Ministerio de Salud, publicada en noviembre de 2015, indica una regulación sobre las horas de trabajo de los residentes y la necesidad de descansar luego de atravesar guardias, LA NACION pudo comprobar, sobre la base de diversos testimonios, que esa legislación está lejos de cumplirse.

Consultada por LA NACION sobre cuál es la predisposición de los hospitales para regular las condiciones de trabajo de los residentes y qué mecanismos de control funcionan, la subsecretaria de Políticas, Regulación y Fiscalización del Ministerio de Salud de la Nación, Kumiko Eiguchi, dijo: "El primer control lo deben hacer el jefe de servicio y las autoridades del hospital para que se cumpla la normativa. Los residentes no son trabajadores ni deben ser sustituidos con más o menos personal para brindar asistencia".

Y agregó: "El objetivo primordial de las residencias es formar especialistas en las distintas disciplinas para que en el futuro contemos con profesionales formados con altos estándares de calidad".

El turno arranca a las 8 con un paneo general de los pacientes. Unas horas después llegará una clase teórica y luego el pase, en el que informará cada una de las novedades a los médicos de planta. Después, repetirá la recorrida, hasta las 19 o 20. Ahí, empieza la guardia. Estar atento a los pacientes que llegan, evaluarlos, diagnosticarlos, estabilizarlos, dejarlos en observación. Esa actividad se mantiene hasta la mañana. Con un poco de suerte dormirá un par de horas, no más. A las 8, lo mismo: empieza la recorrida general. Su día terminará a las 19, quizás un poco antes si algún médico superior se apiada. Pero casi nunca pasa. Son 36 horas seguidas de trabajo.

En el momento en el que Federico Palti, residente de primer año del hospital Eva Perón, de San Martín, llega al fin a su casa no quiere hacer nada más que dormir. Hasta comer queda en un segundo plano. Y esa secuencia se repetirá al menos siete veces más en el mes. En cuatro meses con ese ritmo de trabajo, bajó siete kilos.

Sobre el sistema de residentes no parece haber dudas. Según un artículo de la Bio Med Central Medical Education, es el "catalizador que transforma el conocimiento en competencia y las habilidades en experiencia". No hay, según se coincide de manera unánime, una mejor forma de preparar a un médico para situaciones riesgosas o que requieran una exigencia muy alta.

"Las facultades de medicina no te preparan para ser médico. En las residencias hay un aprendizaje colaborativo en el que todos aprenden de todos", dijo Luis Alberto Cámera, secretario de la Sociedad Argentina de Médicos, presidente del Foro Nacional de Medicina y médico permanente del Hospital Italiano.

Facundo Gutiérrez, residente de terapia de la clínica Bazterrica que trabaja unas 70 horas semanales, señaló: "A pesar de estar absolutamente en contra, que es una estafa, casi inhumano, no hay otro sistema en el que uno aprenda tanto".

Así, se produce una cadena que parece imposible de romper. Los residentes necesitan de los hospitales para aprender y los hospitales precisan de los residentes para cumplir con algunas exigencias de funcionamiento.

Un estudio de un grupo de investigación del Hospital Italiano demostró cómo una posguardia de 36 horas luego de la jornada laboral daña la funcionalidad cognitiva. La prueba, realizada a 21 residentes del área de medicina interna, demostró que todas las esferas cognitivas estudiadas se vieron afectadas. La velocidad de procesamiento auditiva, la capacidad de cálculo y la atención fueron las más perturbadas.

Una indicación equivocada. Pasar una medicación que no era. Alterar las velocidades de infusión de drogas. No advertir un infarto en un electrocardiograma. Confundir a un paciente. Pedir un estudio que no correspondía. Dormirse delante de un paciente. Estas situaciones, relatadas por residentes consultados por LA NACION, se repiten todos los días en distintos hospitales, especialmente en esos momentos en que ya acumulan demasiadas horas de trabajo encima.

En Estados Unidos existe un caso que revolucionó el sistema de residentes. En marzo de 1984, una joven llamada Libby Zion ingresó en el hospital de Manhattan con unas líneas de fiebre. Pocas horas más tarde, murió. Una larga investigación sumada a la lucha de su padre, Sidney, determinó que buena parte de las -malas- decisiones habían sido tomadas por residentes que acumulaban muchas horas de trabajo y no tenían un sistema de control que los supervisara. Desde ese momento, las organizaciones que regulan el sistema de residentes marcaron límites estrictos.

En la Argentina, los pocos que estudian el tema y tienen conocimiento de la situación, no dudan: el caso Libby Zion está todos los días al borde de repetirse.

Fuente: La Nación